domingo, 29 de agosto de 2010

UN SALTO PARADIGMÁTICO: DE LA RED PSICONEUROINMUNOENDÓCRINA AL MODELO BIOCOGNITIVO DE LA SALUD*

Dr. Jorge Santiago
jorgesantia@gmail.com


Trabajo presentado en el Segundo Congreso Virtual de Psiquiatría, Interpsiquis 2001 - España. Mesa Redonda: Psicosomática, 1 Febrero – 7 Marzo, 2001


RESUMEN:

La Psiconeuroinmunología/Psiconeuroinmunoendocrinología (PNI/PNIE) se ha convertido en los últimos años en la interdisciplina científica que intenta superar el dualismo cartesiano de la mente y el cuerpo divididos.

Las concepciones más modernas de la PNI se dirigen a demostrar que la unidad mentecuerpo se sustenta en una compleja red de interacciones psiconeuroinmunoendócrinas donde el sistema psíquico, el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune forman un supersistema de control del organismo, en el cual las moléculas de comunicación, los neurotransmisores, las hormonas y las citoquinas coactúan simultáneamente y multidireccionalmente en toda la red; influyéndose y modulándose reciprocamente.

Los descubrimientos científicos de la PNI están produciendo una revisión de nuestras ideas sobre la salud y la enfermedad.

Sin embargo, la PNI se plantea la búsqueda de una teoría unificada de las disciplinas que estudian al hombre, que supere las limitaciones que aún subsisten.

En 1998, Mario E. Martínez propone una teoría unificada del hombre, a la que le denomina Modelo Biocognitivo, a partir de las investigaciones de la psiconeuroinmunología, la antropología médica, la teoría cuántica y la teoría del caos.

La Teoría Biocognitiva considera que todos los procesos en el hombre son bioinformacionales, donde la comprensión de la unidad mentecuerpo se extiende a la unidad entre la mente, el cuerpo, la historia personal y la cultura de origen. Los códigos bioéticos, asimilados de la cultura de origen, interpretan las interacciones entre el campo de creencias del individuo y los conductos nervioso, endocrino e inmune (NEI); modulando así los procesos de salud y enfermedad en la totalidad del campo de bioinformación.

La memoria biocognitiva se impresa simultáneamente (sin localidad) en la totalidad del campo de bioinformación y se expresa linealmente (con localidad) en los portales de manifiesto a través de los conductos NEI.

La PNI encuentra en el Modelo Biocognitivo una teoría unificada y un salto de paradigma en las ciencias del hombre.

Palabras Clave: Psiconeuroinmunología, Psiconeuroinmunoendocrinología, Modelo Biocognitivo, Bioinformación, Teoría Unificada.

INTRODUCCIÓN:

La concepción de Red Psiconeuroinmunoendócrina (Red PNIE) se origina en la década de los 80 cuando investigadores interdisciplinarios demuestran la existencia de múltiples vías de comunicación entre los sistemas nervioso, endócrino e inmune, (Besedovsky 1985, Felten 1985, O´dorisio 1985, Hall 1985, Pert 1985, Blalock 1985).

Ya en las décadas del 60 Solomon y Amkraut (Solomon 1964ª, 1964b, 1965) y del 70 Ader y Cohen (Ader 1975), Besedovsky (1977) dieron los primeros pasos en los descubrimientos de las relaciones Mente-Cuerpo.

A la luz de estos descubrimientos, la división conceptual entre la Psicología, las Neurociencias la Inmunología y la Endocrinología, resulta ser un artificio histórico (Pert 1985), en consecuencia mente y cuerpo se encuentran integrados en la red PNIE y la división entre la Psicología y la Medicina resulta ser artificial (Santiago 2000).

La cognición actúa a través de una intrincada red de péptidos que integra nuestras actividades mentales, emocionales y biológicas (Capra 1998).

Estos procesos son actualmente estudiados por la Psiconeuroinmunología (PNI), Neuroinmunomodulación ó Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) como se le llama a esta nueva ciencia.

La Psiconeuroinmunología está disolviendo el dualismo mente-cuerpo y proporcionando las bases científicas para una medicina mas humanista (Ader 1998), (Solomon 1999).

Sin embargo la PNI necesita un nuevo desarrollo, no lineal, no mecanicista, basado en la comprensión de las teorías de sistemas, del caos y de la información (Solomon 1999) y aún no existe un modelo teórico suficientemente desarrollado para explicar estos procesos (Solomon 2000), un nuevo tipo de ciencia a través de la aplicación de la teoría del caos y la complejidad (Kabat-Zinn 1999).

El Modelo Biocognitivo, desarrollado originalmente por el Neuropsicólogo Clínico Mario E. Martinez (1998) en la búsqueda de una ciencia unificada del hombre, basado en las investigaciones de la Psiconeuroinmunología, las Neurociencias, la Antropología Médica, la Fenomenología de Merleau-Ponty, la Física Cuántica y la Teoría del Caos, integra los hallazgos de diversas disciplinas y considera al hombre como una totalidad en una unidad dinámica de mente, cuerpo, historia personal y cultural.

La Teoría Biocognitiva propone una epistemología de la bioinformación que sugiere como la cognición y la biología coemergen en su historía cultural para crear una realidad personal que modula los procesos de salud y enfermedad (Martínez 2001)

Martínez (1999) presentó su teoría Biocognitiva por primera vez en Sudamérica en el Congreso Mundial de Salud Mental que se efectuó en Santiago, Chile.

En este tratado, propongo que la Psiconeuroinmunología puede encontrar en el Modelo Biocognitivo el nuevo desarrollo planteado por Solomon, en una nueva ciencia de la bioinformación, un campo unificado, donde el concepto de Red Psiconeuroinmunoendócrina evolucione hacía el concepto de Campo de Bioinformación, heurísticamente mas rico y de mayores posibilidades, en una nueva ciencia de la vida para el siglo XXI.

LA RED PSICONEUROINMUNOENDÓCRINA :

La influencia de los pensamientos y emociones en la fisiología del organismo y el papel del estrés en la salud y la enfermedad está sustentada en la existencia de la Red Psiconeuroinmunoendócrina.

En ella, la Actividad Mental influye en los niveles Nervioso, Inmune y Endócrino a través de la liberación de moléculas de comunicación con actividad multidireccional.

La neurocientífica Candace Pert llama la atención sobre los péptidos de las emociones y propone que la mente se encuentra en todo el cuerpo. Señala que el cuerpo es inseparable de la mente, los neuropéptidos y sus receptores están en el cuerpo y la mente está en el cuerpo.

Es una red con el sistema nervioso, hormonal, gastrointestinal e inmune para comunicarse entre ellos vía péptidos o receptores específicos de los péptidos (Pert 1997).

La concepción de Red Psiconeuroinmunoendócrina (Red PNIE) se origina en la década de los 80 cuando investigadores interdisciplinarios demuestran la existencia de múltiples vías de comunicación entre los sistemas nervioso, endócrino e inmune, (Besedovsky 1985, Felten 1985, O´dorisio 1985, Hall 1985, Pert 1985, Blalock 1985).


Ya en las décadas del 60 Solomon y Amkraut (Solomon 1964ª, 1964b, 1965) y del 70 Ader y Cohen (Ader 1975), Besedovsky (1977) dieron los primeros pasos en los descubrimientos de las relaciones Mente-Cuerpo.

Según el neurocientífico Francisco Varela y el inmunólogo Antonio Coutinho el sistema inmune posee actividad cognitiva y es responsable de la identidad molecular del cuerpo, en constante diálogo con el sistema nervioso, dos sistemas cognitivos interactivos (Capra, 1998).


Todas estas complicadas relaciones confirman la existencia de una red psiconeuroinmunoendócrina donde la modificación de uno de sus componentes va a producir modificaciones en toda la red (Bonet 1998) y por consiguiente influir sobre la salud y la enfermedad.


Estos procesos son actualmente estudiados por la Psiconeuroinmunología (PNI), Neuroinmunomodulación ó Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) como se le llama a esta nueva ciencia.

"Por su singularidad, la psiconeuroinmunología, es un puente para las disciplinas tradicionales de psiquiatría, psicología, neurología, endocrinología, inmunología, neurociencias, medicina interna, incluyendo también la cirugía (cicatrización de heridas)", (Solomon 2001).


"La psiconeuroinmunología (PNI) no sólo debe ayudar a entender la patofisiología y la psicofisiología de la enfermedad en más de un sistema de orientación teórica, sino que debe valorar también la relación médico – paciente y el propio rol del paciente en la superación de la enfermedad y mantenimiento de la salud" (Solomon 2001).


La Psiconeuroinmunología está disolviendo el dualismo mente-cuerpo y proporcionando las bases científicas para una medicina mas humanista (Ader 1998), (Solomon 1999).


A la luz de estos descubrimientos, la división conceptual entre la Psicología, las Neurociencias la Inmunología y la Endocrinología, resulta ser un artificio histórico (Pert 1985), en consecuencia mente y cuerpo se encuentran integrados en la red PNIE y la división entre la Psicología y la Medicina resulta ser artificial (Santiago 2000).


MODELO BIOCOGNITIVO:

El Modelo Biocognitivo, desarrollado originalmente por el Neuropsicólogo Clínico Mario E. Martinez (1998) en la búsqueda de una ciencia unificada del hombre, basado en las investigaciones de la Psiconeuroinmunología, las Neurociencias, la Antropología Médica, la Fenomenología de Merleau-Ponty, la Física Cuántica y la Teoría del Caos, integra los hallazgos de diversas disciplinas y considera al hombre como una totalidad en una unidad dinámica de mente, cuerpo, historia personal y cultural.

La Teoría Biocognitiva propone una epistemología de la bioinformación que sugiere como la cognición y la biología coemergen en su historia cultural para crear una realidad personal que modula los procesos de salud y enfermedad (Martínez 2001)


El Modelo Biocognitivo amplía la visión de la Psiconeuroinmunología al incorporar la antropología médica y considerar que el hombre resulta inseparable de su historia personal y cultural. Ambos eventos definen el campo de creencias del individuo.

En el Modelo Biocognitivo, la coemergencia de mente, cuerpo, cultura e historia personal colapsa en una unidad que denomina Campo de Bioinformación. Cuando existe comunicación entre campos, coemerge una nueva bioinformación que intenta máxima relevancia para lograr significado y alcanzar estabilidad de horizontes (Martínez, 1998)


En este nuevo lenguaje encontramos que la comprensión del hombre como individuo (mente-cuerpo) se extiende a mente, cuerpo, cultura e historia personal (Campo de Bioinformación), el individuo como campo de bioinformación que en su interacción ecológica con otros individuos modifica su propia bioinformación, cuando en esta interacción se produce inestabilidad crónica de horizontes, la consecuencia es el estrés y la enfermedad.

El concepto de campo de bioinformación resuelve el llamado problema mente-cuerpo.

La Bioinformación se imprime o registra en la totalidad del campo. El Modelo Biocognitivo propone que en concordancia con la Teoría Cuántica y del Caos, el registro se realiza simultáneamente y sin localidad en la totalidad del campo de bioinformación (En todas las células) y se comunica linealmente y con localidad a través de los conductos NEI (Nervioso, Endocrino e Inmune) y se expresa en los Portales de Manifiesto en todo el cuerpo (Martínez, 1998).


Basándose en la Teoría del Caos, el Modelo Biocognitivo plantea que en la impresión total de campo la bioinformación se encuentra en forma fractal, descontextualizada, archivada con iteración (Memoria Biocognitiva), al recuperarse como biocogniciones la bioinformación se recontextualiza y se expresa linealmente. El proceso de iteración mantiene la totalidad de la bioinformación en cada uno de los fractales.


El Modelo Biocognitivo presenta una gran riqueza heurística y nos permite considerar todos los procesos mente-cuerpo como procesos bioinformacionales.

CODIGOS BIOÉTICOS:

En este modelo, los Códigos Bioéticos se convierten en los jueces que definen si el campo de bioinformación se dirige hacia la estabilidad o inestabilidad de horizontes. El significado ocurre al resolver la inestabilidad de horizontes cuando se logra máxima relevancia de contexto.


El campo de creencias originado durante la historia del individuo en fusión con su cultura de origen, crea un horizonte, una frontera de lo propio y lo no propio, esta frontera es inestable y se rige por las leyes del caos. La interpretación de los eventos guiada por los códigos bioéticos resulta en una nueva impresión total del campo de bioinformación

Las unidades afecto-cognitivas de los códigos bioéticos, miedo-desesperanza (código portero) cólera-autoodio (código ejecutor), empatía-expectativa benigna, amor-fé (código pionero), permiten los cambios a nivel de la totalidad del campo de bioinformación.


Cada unidad afecto-cognitiva en su historia cultural causa cambios en los horizontes los cuales son los parámetros de efecto. Las fronteras biocognitivas son precursores del miedo y cuando se violan (código portero) lo liberan a todos los niveles. Por ejemplo, la indefensión a nivel de campo causaría hipoactividad celular en todas las células del campo incluyendo las células inmunes y el auto-odio causaría agresividad o hiper-actividad a nivel de campo en todas las células incluyendo las células inmunes (Martínez, 2000)

En el otro sentido, el empoderamiento a nivel de campo se transmite a nivel celular (código pionero). La terapia biocognitiva busca encontrar el grado de evolución de los códigos bioéticos de los pacientes (Martínez, 2000).


El Modelo Biocognitivo, considera el campo de creencias como una unidad afecto-cognitiva-cultural (biocognición) que al ser guiada por los códigos bioéticos coemerge con los conductos NEI en nueva bioinformación .

Martínez & Santiago (2001), señalan que las interacciones celulares reflejan las interpretaciones bioculturales en busca de relevancia de contexto al reflejarse los eventos biocognitivos a nivel celular.

CONCLUSIONES:


En el presente trabajo he intentado establecer un puente entre la Psiconeuroinmunología y el Modelo Biocognitivo, la pregunta actual es: ¿Necesita la Psiconeuroinmunología un modelo teórico?. Creo que cada vez mas numerosos profesionales dedicados a la PNI, encuentran en su trabajo interdisciplinario la necesidad de un modelo integrador que la PNI aún no posee.


A puertas del tercer milenio, ya disuelto el dualismo cartesiano mente-cuerpo nos encontramos con que la PNI sigue acumulando datos científicos, pero sin ninguna teoría unificadora. Por eso creo que es necesario dar el salto paradigmático en un modelo coherente que incorpore a la Psiconeuroinmunología los nuevos aportes de la Antropología Médica, la Física Cuántica y la Teoría del Caos.


Deseo aclarar, que el Modelo Biocognitivo reconoce que la PNI es una colaboración interdisciplinaria que no se puede reducir a una especialidad clínica. En consecuencia, el Modelo Biocognitivo propone recontextualizar las premisas que las diferentes disciplinas traen a la PNI para crear un campo unificado en las ciencias de la vida donde la causa coemerge contextualmente y las consecuencias son recíprocas.


Si el Modelo Biocognitivo va a convertirse en este nuevo modelo, solo el tiempo lo dirá, invito a considerarlo, estudiarlo, contrastarlo y discutirlo, pues solamente el intercambio fecundo de opiniones permitirá obtener conclusiones y alcanzar el consenso.

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